El 15 de febrero de 2011, un ciudadano mexicano fue condenado en Toledo, Ohio, a tres años de prisión federal. Una vez cumplida su condena será deportado a México.
El asunto tiene su origen en un incidente ocurrido en abril del año pasado en el que se vieron implicados agentes de la Patrulla Fronteriza de Sandusky, Ohio. Una caravana cruzó la línea central, lo que obligó a los agentes a evitar ser atropellados. Los agentes dieron el alto a la caravana y, al acercarse, el conductor se dio a la fuga a toda velocidad. Los agentes del sheriff del condado de Fulton detuvieron finalmente al conductor de la caravana.