Microsoft es la última de una larga lista de empresas, particulares, abogados especializados en inmigración laboral y grupos de interés que piden una reforma de la inmigración. El martes26 de julio, Brad Smith, consejero general de Microsoft, declaró ante el Subcomité de Inmigración, Refugiados y Seguridad Fronteriza del Comité Judicial del Senado de Estados Unidos. Su mensaje fue sencillo: las empresas que buscan empleados altamente cualificados siguen teniendo problemas para encontrar los mejores talentos para cubrir puestos de trabajo, incluso en esta economía.
En un informe al subcomité, escribió que Microsoft tardaba una media de 65 días en cubrir algunos de sus puestos tecnológicos vitales porque, sencillamente, no se disponía de la cualificación necesaria. "Tenemos que ser capaces de atraer -y tener un acceso adecuado a- trabajadores cualificados del extranjero", escribió.